Te regalo mis ojos… mira al mundo con ganas

Te deseo lo mejor. Saludamor, toda la belleza que seas capaz de entender y soportara tu alrededor… Toda la risa que seas capaz de habitar… Toda la felicidad que seas capaz de notar…

Pero no te quiero en mi vida. La vacías, la derrites, la tiñes de negro y la escupes sin piedad a cada instante… Borras la vida  mirándola sin respeto. Miras tanto tu mundo que has olvidado que hay otros mundos y que tienen derecho a existir.

Miras tanto tu mundo que has olvidado que hay otros mundos y que tienen derecho a existir

Si te acercas, me convierto en ti. Me cierro con candados enormes. Sello mi mente y mi alma. El corazón se me achica…

Empiezo a juzgar la vida con tus ojos y la veo injustatristediminuta, falta de amor y de oportunidades… El mundo me da asco cuando lo miro con tus ojos llenos de rencor.

Si te acercas, juzgo, como lo hago ahora contigo porque hace un rato estabas a mi lado quejándote de las flores, de las palabras, del viento, de la lluvia, del vestido no planchado, del lazo roto, de la calle estrecha, del olor del aire y de cualquier cosa que no sea como tú antes has decidido que debía ser…

Yo no seré nunca como sueñas.

El mundo no será nunca como deseas.

Ni siquiera tú eres ni serás nunca como esperas… Tal vez eso sea la semilla del problema que nunca querrás ver.

Porque siempre lo que tú quieres es más importante que lo que yo necesito, que lo que yo sueño… Porque todo eres tú y lo que no eres tú se hace pequeño y desaparece.

Te doy mis ojos - Mercè Roura - jupsin.com

Todo es perfecto hasta que tus ojos hambrientos de venganza posan sus pupilas en ello y lo ven ridículoagotado

No te quiero conmigo

Todo es como debe. Todo es perfecto hasta que tus ojos hambrientos de venganza posan sus pupilas en ello y lo ven ridículo, agotado, oscuro…

Y yo quiero verlo hermoso. Quiero encontrar esperanza en cada rincón y aprender a crearla.

Me hubiera gustado compartirlo contigo, regalarte mis ojos para que le dieras una oportunidad al mundo, pero cada uno vive en su tiempo y transita por su proceso.

No te quiero conmigo porque alimentas mi oscuridad, porque despiertas a los fantasmas dormidos y tengo que volver a pelear con ellos… Porque esta última frase es como si fuera tuya… Porque soy yo quién los despierta dejándome llevar por ti…

¿Lo ves?

¿Lo ves? Ya te culpaba a ti, cuando yo dejé las culpas hace tiempo y decidí dedicarme a las responsabilidades… ¿Lo ves? Te reprocho mi vida como tú le reprochas la tuya al mundo sin piedad, sin ver tu parte, sin reconocer tu miedo, sin ver tu error

¿Lo ves? Ejerzo de ti cuando escribo esto achacándote mis dolores porque no soy capaz de abrazar la incertidumbre de mis días y te busco como excusa… ¿Lo ves? Necesito perdonarte por no ser como necesito que seas, por no haber sido capaz de verte con otros ojos y hacerte amable a mi vista…

Porque sé que has venido a mí para que aprenda a no ser tú… Porque te estoy usando para darme cuenta de que tengo mucho que aprender.

Debo perdonarte por mi torpeza al no encontrar tus fortalezas y la belleza que ocultas

Debo perdonarte por mi torpeza al no encontrar tus fortalezas y la belleza que ocultas…

Te perdono y me perdono por no ser capaz de tenerte cerca sin necesitarte lejos…

¿Perdonar? Uf… Suena a estar en un pedestal, a estar por encima y no me gusta, yo no soy eso… Mejor intento comprenderte a ti y a mí en esta carrera loca por ser nosotros mismos y no aceptar copias baratas…

No quiero ser un sucedáneo, quiero la versión original, la que se atreve y sabe lo que quiere y no buscas excusas.

Te doy mis ojos - Mercè Roura - jupsin.com

No estás obligado a nada por mí. Ni yo por ti.

Sé , así es perfecto. Lo que me molesta en ti ha venido para enseñarme una valiosa lección… Lo que veo en ti y no me gusta está en mí y  me cuenta qué camino tomar para crecer… Lo que debo cambiar porque ahora estorba para que aprenda…

Has venido a mostrarme el camino. A sacarme de la cárcel de juzgarme y juzgar a otros… A liberarme de intentar ser lo que no soy.

Has venido a poner un espejo ante mí, que eres tú…

Has venido a mostrarme el camino. A sacarme de la cárcel de juzgarme y juzgar a otros

Lo que detesto de tu esencia forma parte de la mía. Por eso el eco de tus palabras se cuela en mi conciencia… Porque yo podría habitar tus quejas y dormir en tus náuseas si me dejo llevar por el miedo a no ser como otros creen que debería ser…

Porque cuando vienes, me haces volver a una vida que yo dejé cuando decidí que no era una víctima, sino una gota de agua que recorre el camino y se adapta… Cuando el camino es estrecho se estrecha, cuando hace sol se evapora… Y luego llueve y trae al vida… Porque miro la vida y la acepto y al adaptarme a ella y amarla empiezo a cambiarla…

Porque gracias a ver que no eres capaz de amar ni amarte y no querer ser tú  en tu grandeza he sido capaz yo… Porque al decirme que no con insistencia cuando te suplicaba, he aprendido a no esperar nada de otros y conseguirlo por mí misma… Porque me soltaste la mano cuando estaba en la cuerda floja y descubrí que podía mantener el equilibrio. Algo que jamás antes había imaginado…

Te doy mis ojos - Mercè Roura - jupsin.com

Dueles, pero eres una sabia lección en mi vida

Arañas, pero atesoro las cicatrices que has hecho en mí porque ahora sé por dónde no caminar. No supe evitarlas antes, ahora sí.

Abrazo tu presencia, pero no la quiero en mí.

Y yo tampoco te hago bien, porque no se verte todavía sin dejar de ver la máscara de araña que llevas y encontrar tu lado amable, que supongo que existe.

Amo tu enseñanza, pero no quiero que vivas en mi conciencia… Te quiero ver feliz, pero no quiero verte cerca.

Y ahora puedo decirlo, porque soy libre gracias a haberme sentido esclava en ti y haber tomado el poder para decidir que no quería esa sensación en mi vida.

Recordaré tus ojos para saber cómo no mirar al mundo y tus palabras para no olvidar nunca cómo no quiero nombrarlo

Gracias por todo, me quedo con la lección y hago que el dolor se desvanezca… Recordaré tus ojos para saber cómo no mirar al mundo y tus palabras para no olvidar nunca cómo no quiero nombrarlo.

Esto se acabó, porque yo lo decido..

Y quizás, algún día, cuando ya no quede nada de ti en mí más que la sabiduría de lo aprendido, te veré por la calle y al ser yo distinta te vea distinto a ti y sepa que todo cambia cuando eres capaz de cambiar tú la mirada… Yo tampoco soy perfecta, me queda un largo camino.

Y tal vez entonces, te regale mis ojos de niña inocente para que veas al mundo inocente… Para que lo mires y veas toda la belleza que transpira… Para que vuelvas a ser tú sin la armadura y sin tu mirada agria y cansada, con el corazón abierto y casi apunto de que te salgan alas.

Y no querré estar contigo, pero sabré que tu huella ha dado fruto…

Mira al mundo con ganas y te regalo mis ojos para que puedas ver lo hermoso que es…


PERFIL DEL AUTOR

Mercè Roura

Periodista y formadora en comunicación, marca personal e inteligencia emocional. Más de 17 años de experiencia en radio y televisión. Ahora ayudo a las personas a conseguir que potencien su talento y lideren sus vidas. Me apasionan las palabras y su poder para cambiar nuestra forma de pensar y de vivir. Autora del libro ‘Amo la Imprudencia de mis Palabras'. El momento de cambiar y ser grandes es éste. Su último libro, 'Cosas que debí decirte hace cien años'.


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