Mis ‘queridos’ y ruidosos vecinos

Elena Rubio, la psicóloga en tus zapatos

  • Sábado, 6.30 h. Suena el despertador, intentas apagarlo, pero no lo consigues. Sigue sonando, y sonando… hasta que te das cuenta que el despertador no es tuyo. Es de tus vecinos. Una vez más, se han ido el fin de semana y no han desconectado el despertador. Sabes que estarás escuchándolo durante más de 30 minutos y no podrás conciliar el sueño después. Y lo que es peor, sabes que el domingo volverá a sonar a la misma hora.
  • Miércoles 22.30 h. Tus hijos ya se han acostado, por fin puedes descansar un rato antes de ir a dormir, hasta que comienzan los movimientos de muebles del vecino, o esta vez tal vez sean los golpes con la pelota, o las discusiones entre hermanos y los posteriores gritos de la madre. En ese momento te preguntas: “¿Es que no voy a poder descansar ni un momento?”
  • Viernes 01.00 h. Ya estás dormido, tras una dura semana, y por fin puedes descansar. Pero hay una fiesta arriba. A estas horas ya se han descontrolado, han subido la música y las voces se cuelan en tu dormitorio como si estuvieran en tu cama.
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Vecinos ruidosos ¿Y ahora, qué hago?

Estos son sólo unos ejemplos de algo que te podría estar pasando en tu día a día, y que poco a poco está mermando la calidad de tu descanso, y en consecuencia, de vida.

En las noticias suelen aparecer las asociaciones de vecinos quejándose de ruidos de las áreas de ocio nocturnas, de aeropuertos próximos, zonas industriales… pero, ¿qué pasa con el ciudadano particular al que le ha tocado un vecino ruidoso (e incívico)?. Normalmente estas situaciones no trascienden, hay poca repercusión, ya que afecta de manera individual a poca gente. Pero esto no lo hace menos importante.

Sabemos que la presencia de ruido reduce sustancialmente la calidad de vida, y con ello, hablamos de salud. Por lo tanto, desde aquí invitamos a que luche por su salud y la de su familia, en cada caso. Pero, ¿cómo puede hacerlo? Aquí planteamos algunas medidas:

  • Hablar con el vecino en cuestión. A veces, esta solución sirve. Es más saludable intentarlo, que estar todo el día quejándonos a nuestros amigos, compañeros de trabajo, familiares… sin tomar cartas en el asunto. Tal vez piensen que no se escucha tanto; o tal vez sólo necesiten un “toque” de atención para replantearse su estilo de vida y empatizar con su vecino.

Prepara bien la conversación con el vecino ruidoso

A continuación damos unas pautas para mantener esa conversación con la mayor asertividad posible, con el fin de conseguir nuestro objetivo y no molestarle y conseguir que haga aún más ruido:

  • Escoge un momento adecuado, en el que tú no estés muy enfadado por la situación, que no sea la hora de irse a trabajar o a llevar a los niños al colegio y tengas que decírselo corriendo.
  • Piensa, e incluso ensaya, si te resulta difícil, lo que vas a decir.
  • Expón el hecho en concreto y lo que a ti te genera (emoción) : “Querría comentarte que desde hace un tiempo, creo que es vuestro despertador, que suena a las 6.30h todos los fines de semana durante mas de 30 minutos, y no nos permite descansar, con los problemas que esto nos genera. Tal vez creas que no se escucha abajo, pero te aseguro que se oye bastante”. No andes por las ramas ni mezcles otros problemas que puedas tener con él.
  • Haz una solicitud concreta: “Te pediría que por favor os acordarais de desconectar el despertador los viernes, sobre todo cuando os vayáis el fin de semana fuera”.
  • Propón una consecuencia: “De no ser así y seguir en la misma línea, tendré que tomar otras medidas, como hablar con el Administrador de la finca o exponerlo en las juntas de vecinos, pero no quiero llegar a esto”.
  • Por último, trata de empatizar con él: “Me gustaría saber qué piensas sobre esto, si sabes de lo que te estoy hablando o te pillo de sorpresa.

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Abogados y psicólogos contra el ruido 

  • Una vez hecho esto, si no ha funcionado, tendrás que cumplir con la consecuencia que le habías propuesto (hablar con la Comunidad de Vecinos, etc.), o incluso en los casos más graves, consultar con un asesor legal sobre tu caso.
  • Para cuando hayas llegado a esta situación, y si el caso es tan grave como para denunciarlo, es más que probable que tu estado de salud o el de tu familia se haya visto deteriorado. En tal caso, puedes solicitar ayuda psicológica o trabajar con herramientas que ayuden a la relajación (Mindfullnes, Yoga…) y tal vez tratamiento farmacológico para ayudar a conciliar el sueño, en algunos casos.

Los daños ocasionados por el ruido pueden ser muy severos. No dejes que continúen. Actúa. Y si al leer esto, de pronto te ha saltado una señal de alarma al pensar que quizá seas tú ese vecino molesto y ruidoso, párate a pensarlo y tomar medidas; piensa en tus vecinos y que cualquier día te podría tocar a ti.


PERFIL DEL AUTOR

Elena Rubio

Psicóloga Sanitaria y Técnico Superior en Prevención de Riesgos Laborales, especializada en factores psicosociales. Más de 15 años de experiencia en formación. Actualmente ayudo desde el ámbito clínico, en consulta, a las personas que desean mejorar su situación o aliviar su dolor. Especialista en talleres y cursos de formación en empresas e instituciones diversas. Mi vocación es la ayuda.


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