El descanso y el ruido

Elena Rubio, la ‘psicóloga en tus zapatos’

En anteriores artículos hemos puesto de manifiesto la gran cantidad de efectos perniciosos que provoca el ruido en nuestra salud. Hemos hablado de efectos auditivos y no auditivos, y dentro de estos últimos, debemos incluir los que generan la falta de descanso.

Uno no es consciente del privilegio que tenemos al poder descansar hasta que aparece en nuestra vida un agente externo, en este caso el RUIDO

En estos meses de actividad, se han puesto en contacto con nosotros, a través de las redes sociales, gran cantidad de personas y de asociaciones de vecinos o grupos, que luchan contra el ruido por cuanto les afecta en su día a día en las horas de descanso.

Aunque ya intuíamos la gravedad del asunto, todo esto nos está acercando mucho más a la magnitud del problema. Y es que uno no es consciente del privilegio que tenemos al poder descansar hasta que aparece en nuestra vida un agente externo, en este caso el RUIDO, que empieza a perturbarnos a la hora de dormir o estar tranquilo en casa, a diferentes horas del día.

Aviones y ruido

¿Qué consecuencias genera la falta de descanso?

Como ya hemos dicho en varias ocasiones, cada persona tiene un síntoma y una reacción, pero está más que probado que la ausencia de descanso, de manera general, puede provocar graves problemas de salud:

  • Efectos fisiológicos como aumento de la presión arterial, aumento de la frecuencia cardíaca, arritmia cardíaca, vasoconstricción, cambios en la respiración
  • Tras esta falta de descanso, se genera fatiga generalizada, decaimiento, falta de concentración y rendimiento

Con todos estos síntomas, aunque sólo sufriéramos 2 o 3 de ellos… ¿no crees que son suficientes para preocuparnos?

Imaginemos los daños que éstos pueden generar a largo plazo a niños, o a no tan largo plazo, a adultos con alguna otra patología. A todos nos acaba afectando, pero como en todas las situaciones, siempre hay personas más vulnerables que pueden sufrir anticipadamente las consecuencias, o agravar patologías que ya tuvieran.

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Diversión de unos, sufrimiento de otros

Hay una normativa que en muchos casos parece que se incumple, para desgracia de los vecinos, aunque también el sector hostelero se queja de la dureza de las leyes

Las habituales denuncias que vemos a través de las redes van asociadas, sobretodo, a los ruidos generados en los barrios con zonas de ocio próximas.

Parece que es ‘el mal’ que todas las ciudades, grandes o pequeñas, sufren. Y parece que para que unos se diviertan, deben sufrir otros.

La solución no se adivina sencilla ni rápida, ya que hay muchos intereses de por medio.

Hay una normativa que en muchos casos parece que se incumple, para desgracia de los vecinos, aunque también el sector hostelero se queja de la dureza de las leyes y de cómo limita sus negocios. Como se suele decir, ‘nunca llueve a gusto de todos’, pero, mientras tanto, ¿qué hacemos con el descanso?

Vecinos y ruido

¿Qué podemos hacer?

Como en otras situaciones, la EMPATÍA podría ayudar a convivir. Llegar a entendimientos intermedios, entre vecinos, hosteleros y políticos parece una asignatura suspensa desde hace años y no sabemos si conseguiremos aprobarla. Pero, ¿y los ciudadanos de a pie? ¿podemos hacer algo?

  • ¿Podemos evitar la levantar la voz en las terrazas, o comprender que a ciertas horas es mejor no permanecer en la calle haciendo ruido si estoy en un lugar próximo a viviendas?
  • ¿Podemos recordar cuánto me ha molestado a mi cuando mi vecino se ha puesto a taladrar a la hora de la siesta? Pues imagina ese “taladro” continuo, día y noche…
  • Hostelero, teniendo en cuenta que tu objetivo es ganar dinero, o al menos no perderlo, ¿has pensado que estás haciendo todo lo posible para evitar no molestar a los vecinos? ¿te has informado para saber si hay campañas o ayudas de algún tipo para insonorizar, o poner cartelería de sensibilización?

A pesar de todo esto, somos conscientes de que la situación es complicada. El grado de lucha de estas personas nos hace conscientes del daño que sufren cuando no pueden descansar, y a nuestras consultas (médicas y psicológicas) llegan a menudo ya enfermos.

Los médicos pueden recetar fármacos para ayudar a dormir, y los psicólogos podemos ayudar con técnicas de relajación y otros ejercicios y técnicas para poder utilizar la asertividad a la hora de enfrentarse a situaciones complicadas, que en este estado mental la dificultad se multiplica.

El agotamiento mental y físico puede generar reacciones imprevisibles en las personas, y la solución es recuperar el descanso

Cualquier pequeño inconveniente que surja en una conversación de pareja, o con los hijos, o en el trabajo, puede ser motivo de explosión y discusión.

El agotamiento mental y físico puede generar reacciones imprevisibles en las personas, y la solución es recuperar el descanso. Las pastillas y los ejercicios en terapia son parches muy útiles para sobrellevarlos, pero no la solución definitiva.

Somos conscientes que hay otras muchas fuentes de ruido que generan problemas, como aeropuertos, fábricas ruidosas, vecinos imposibles… pero hemos querido centrarnos en la temática del ocio por parecernos el problema que llega a más número de afectados en muchos puntos de España.

Somos un país que vive del turismo y el ocio y eso parece que en algunos casos no trae sólo consecuencias positivas. No obstante, os invitamos a que escribáis a continuación de este artículo otras situaciones que no os permitan descansar, y las abordaremos más adelante.

Seguimos luchando contra el ruido y por el descanso.

TAGS Descanso

PERFIL DEL AUTOR

Elena Rubio

Psicóloga Sanitaria y Técnico Superior en Prevención de Riesgos Laborales, especializada en factores psicosociales. Más de 15 años de experiencia en formación. Actualmente ayudo desde el ámbito clínico, en consulta, a las personas que desean mejorar su situación o aliviar su dolor. Especialista en talleres y cursos de formación en empresas e instituciones diversas. Mi vocación es la ayuda.


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