Todo en la vida es ruido y los ruidos… ruidos son

Elena Rubio, la psicóloga en tus zapatos

En las grandes ciudades, los ruidos nos acompañan casi sin darnos cuenta a lo largo de nuestra vida. El ruido del tráfico, los cláxones, las obras de construcción, los aviones o los equipos de aire acondicionado son sólo unos ejemplos de agentes emisores de ruido que nos rodean en el día a día.

En las grandes ciudades, el ruido nos acompaña casi sin darnos cuenta a lo largo de nuestra vida

A éstos tenemos que añadir los que nosotros mismos generamos, como la música alta, los gritos para comunicarnos, los golpes y gritos mientras los niños juegan… y no podemos olvidar los ruidos a los que se está expuesto en el trabajo (maquinaria pesada, ruido de oficina, etc.)

Definitivamente, leyendo esto, parece que estamos rodeados y no somos del todo conscientes.

Sólo cuando hay un agente emisor terriblemente escandaloso (vivir junto al aeropuerto, junto a una estación de tren, con un vecino insufrible o junto a una zona de ocio) tomamos conciencia y luchamos para que eso se termine. Pero, ¿y qué pasa con todo lo demás?

ruido - aire acondicionado
Ruido – aparatos de aire acondicionado

La vida con ruidos

Desde primera hora de la mañana, cuando salimos de casa a trabajar, o para ir al colegio, nos enfrentamos al tráfico, al metro… y allá vamos, primera dosis de ruido (el que con suerte, no ha amanecido con el ruido de los aviones, trenes, vecinos, etc.).

Después ya en tu destino, lo normal es encontrar más contaminación acústica. Compañeros habladores, ruidos de teléfonos, máquinas ruidosas, niños en el patio gritando…

…sólo cuando te acuestas, si eres afortunado, dejarás de escuchar ruidos

Vayamos a la comida, normalmente en comedores grandes, bares, restaurantes, o en casa con la tele encendida. Más ruido durante tu tiempo de descanso.

Por la tarde, un poco más de lo mismo: ruido en el trabajo, en el colegio… y cuando llegas a casa, ¿la tele encendida?, ¿música? ¿gritos de los niños? …sólo cuando te acuestas, si eres afortunado, dejarás de escuchar ruidos.

Visto así, me atrevería a decir que llevamos una vida insalubre con respecto al ruido. A esto hay que añadir otro tipo de factores que tampoco ayudan, como el tipo de alimentación, el ritmo de vida que llevamos, la contaminación en las ciudades, los problemas en el trabajo, problemas personales con familiares, parejas, amigos…

Ruidos - gritos
Ruidogritos

¿Y cuáles son las consecuencias de una vida insalubre?

No nos cansaremos de decirlo. Hagámonos conscientes de que el tipo de vida que llevamos no favorece nada nuestra salud. Todo este ruido que ‘respiramos’ puede provocarnos gran cantidad de síntomas, que acompañado del resto de factores mencionados, hace que sea difícil librarse de la enfermedad:

  • Pérdida de audición
  • Aislamiento social generado por dicha pérdida de audición
  • Problemas de insomnio
  • Disminución de las defensas (sistema inmunitario)
  • Estados de estrés y nerviosismo (caída del pelo, dermatitis, problemas gástricos, mareos, vértigos, dolores de cabeza…)
  • Enfermedades cardiovasculares
  • Aceleración de los procesos cancerosos

Te invito a que reflexiones sobre cuánto ruido hay en tu vida, en tu día a día

Parece que todo esto no hace esta cuestión baladí. Te invito a que te pares a pensar en ello, que reflexiones sobre cuánto ruido hay en tu vida, en tu día a día. Y ahora, analiza si sufres periódicamente o a diario alguno de los síntomas que acabamos de mencionar.

Si sufres alguno de estos síntomas, tal vez no tenga que ver con el ruido, o tal vez sea la suma del ruido con otros factores, pero desde luego creo que se merece un rato de reflexión y de valorar si se puede hacer algo para cambiarlo.


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¿Qué podemos hacer para mejorar?

Algo idílico sería decir que nos podemos ir a un pueblecito tranquilo a vivir y llevar una vida mucho más sana en todos los aspectos. Y os invito, a quien se atreva y pueda hacerlo, a llevarlo a cabo. Pero soy consciente que el 99% de los que leerán el artículo no lo van a hacer. Así que, viviendo en una gran ciudad, ¿qué podemos hacer?

  • Trata de evitar todos aquellos ruidos que tú provocas (música alta, gritos, golpes innecesarios para mover sillas o muebles, etc.). Parece algo nimio dentro de la inmensidad del mundanal ruido en el que estamos, pero acostumbrarnos a no hacer tanto ruido nos ayuda a valorar el silencio, y es una muestra de respeto hacia nosotros mismos y hacia el de al lado.
  • Piensa la manera más apropiada para que, al menos en tus tiempos de descanso, puedas huir del ruido. Comer en un sitio más tranquilo, o al menos tras comer salir a algún lugar menos ruidoso a despejarte. Por las tardes, guardar un rato para aislarte del ruido (que no del mundo, que sé que es complicado).

Si tras intentar todo esto, sigues sufriendo síntomas que consideras graves, te invito a que busques ayuda en un profesional

  • Cuando el ruido es excesivo en el trabajo, utiliza todas las medidas de las que dispongas (descansos sin ruido, equipos de protección individual, etc.) y lucha por ello. También en tu hogar, si es allí donde sufres la exposición, te animo a que luches contra esos vecinos terribles, o ese aeropuerto cercano.
  • Permítete algún rato a la semana de deporte, yoga o similar, lo que mejor se adapte a tu situación y a cómo tú eres. Te ayudará a despejarte, como mínimo.
  • Y como siempre recomendamos, todo esto habrá que acompañarlo de una alimentación equilibrada, de un mínimo de horas de sueño de calidad y de un autocuidado e higiene.

Si tras intentar todo esto sigues sufriendo síntomas que consideras graves, te invito a que busques ayuda en un profesional, que te acompañe durante el proceso y te de las herramientas para poder enfrentarte a estas situaciones con fortaleza y determinación. No dejes que el ruido impere en tu vida.

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Los consejos de Elena Rubio, ‘la psicóloga en tus zapatos’

Elena Rubio, la psicologa en tus zapatos de conRderuido.com
Elena Rubio, ‘la psicologa en tus zapatos’ de conRderuido.com

Hay muchos síntomas que pueden aparecer cuando estamos expuestos al ruido.

Piensa si alguno de estos lo sufres:

  • Pérdida de audición
  • Aislamiento social generado por dicha pérdida de audición
  • Problemas de insomnio
  • Disminución de las defensas (sistema inmunitario)
  • Estados de estrés y nerviosismo (caída del pelo, dermatitis, problemas gástricos, mareos, vértigos, dolores de cabeza…)
  • Enfermedades cardiovasculares, Aceleración de los procesos cancerosos, etc.

Parece que esto es más grave de lo que pensabas, ¿verdad?

La solución a muchos problemas relacionados con el ruido está viviendo en un pueblecito tranquilo. Pero si no queremos o podemos mudarte, ¿qué podemos hacer?

Lucha por tus derechos en el trabajo y en tu casa si hay un exceso de ruido

A través del respeto y la empatía, trata de reducir los ruidos que tú provocas (movimiento de sillas, gritos, música alta…); durante tus descansos, huye del ruido saliendo a pasear, por ejemplo.

Lucha por tus derechos en el trabajo y en tu casa si hay un exceso de ruido.

Permítete un rato de deporte, yoga, etc. para olvidarte del mundanal ruido, además de llevar una alimentación equilibrada, una buena higiene y un descanso mínimo.

Si tras todo esto, te sigues sintiendo mal, pide ayuda a un profesional para que te podamos acompañar en este proceso.

TAGS ruido

PERFIL DEL AUTOR

Elena Rubio

Psicóloga Sanitaria y Técnico Superior en Prevención de Riesgos Laborales, especializada en factores psicosociales. Más de 15 años de experiencia en formación. Actualmente ayudo desde el ámbito clínico, en consulta, a las personas que desean mejorar su situación o aliviar su dolor. Especialista en talleres y cursos de formación en empresas e instituciones diversas. Mi vocación es la ayuda.


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